Libídine (entre las piernas del tango)
El tango dejó de ser triste
se volvió lascivo.
Las piernas enredándose en el contrabajo
y el bandoneón contrayendo los labios
-húmedos-
debajo del ombligo.
Tanta hambre
contenida en esta música
(tanta enardecida
insaciabilidad
debajo del ombligo.)
17/11/2010
2 comentarios:
instintivo,
voracidad contrayendose. Muy bellas letras.
Desafiante, libre en el éxtasis, sublime al ocaso, y pleno en el recuerdo.
Danza hecha poesía.
Simplemente, Me fascinó.
KARDHIEL.
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