Sigo queriendo,
con un furor silvestre de verbenas,
recostarme en la hierba.
Dejar al rocío hiemal
incrustarse en las células.
Poco a poco menguar
para que entrada la primavera,
sea agua, sea humus:
alimento
a los hijos que esperan
tras la gestación
las más suaves caricias.
con un furor silvestre de verbenas,
recostarme en la hierba.
Dejar al rocío hiemal
incrustarse en las células.
Poco a poco menguar
para que entrada la primavera,
sea agua, sea humus:
alimento
a los hijos que esperan
tras la gestación
las más suaves caricias.
18/07/2010
2 comentarios:
QUE POEMA TAN LINDO...AÚNQUE NO SOY POETA, HE DEJADO QUE TUS VERSOS SE INCRUSTEN EN MIS CÉLULAS, A VER SI TU LÍRICA LOGRA GESTAR LA MUSA EN MI.
TAMBIEN ERES UNA DE TRES DE MIS POETAS FAVORITAS, TAMBIÉN HE SEGUIDO TU BLOG DESDE LA OSCURIDAD Y SEGUIRÉ HACIENDOLO HASTA EL FIN DE LOS TIEMPOS.
Gatos, camelias, las letras de una admirada poetisa... mucha tentación como para permanecer secreta, aunque tal desdoblamiento delate mi severa inconstancia.
Entre las personas cuyo influjo ha marcado los días de mis últimos dos años, me guardo una sonrisa sin gato, pero llena de cálida magia. Y se expande, se expande su esencia, entre poemas que encuentro con un logro cada vez mayor. Aquí su suave cadencia, exquisita, bellísima.
Yo, la del otro jardín...
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